Trucos de cocina sencillos con tus ingredientes habituales

Aguacate:
Para evitar que las elaboraciones con aguacate, (ejem. Guacamole), se oxiden, podemos dejar los huesos en la elaboración hasta el momento de servir.

Agua de mar:
Para cocer el marisco, lo ideal es utilizar agua de mar, pero cuando no tenemos la posibilidad de conseguirla, podemos hacerla nosotros mismos. La proporción es de 36 gr. de sal por litro de agua. Es aconsejable utilizar sal marina.

Alcachofas:
Si queremos evitar que se nos oxiden las alcachofas una vez peladas, las sumergimos en agua con unas ramitas de perejil. De esta forma, eliminamos la acidez resultante si lo hacemos con limón.

Ajos:
Para quitar fuerza a los ajos en elaboraciones en las que lo utilicemos en crudo, lo blanqueamos en tres aguas. Esta técnica consiste en poner en un cazo los ajos, partiendo de agua fría y llevar a ebullición. Escurrimos, y repetimos el mismo proceso tres veces. Si tenemos problemas con el ajo y la digestión, lo cortamos longitudinalmente y retiramos el germen central con un puntilla.

Tomates:
Para pelar fácilmente los tomates, les hacemos unos cortes superficiales en cruz en la zona contraria al pedúnculo, los sumergimos unos segundos en agua hirviendo y los enfriamos en agua helada. Así los pelaremos sin perder nada de pulpa.

Huevos:
Para evitar en lo posible contaminaciones de salmonela, conviene no cascar los huevos en el borde del recipiente donde los vamos a elaborar, ya que la cáscara es una fuente de bacterias.

Arroz:
Si queremos un arroz suelto y en su punto, debemos rehogar bien los granos y dejar reposar tapado con un papel o trapo limpio de cocina unos 5 minutos después de cocinarlo.

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