
Elije la pieza de carne adecuada. Cuando se cocina con un presupuesto ajustado los expertos recomiendan comprar cortes como aguja o falda. Son más baratos que otras piezas más populares y si se preparan correctamente, te ofrecerán el sabor y la textura tierna que tanto ansías.
La carne de aguja es muy versátil y una gran alternativa para preparar brochetas, guisos y sopas. La clave está en dorarla adecuadamente para conseguir sellar su jugo e intensificar su sabor. Cuando cocines carne de aguja, sazona la pieza y dórala por ambos lados todo lo posible, sin llegar a quemarla.
La falda es un corte de carne fantástico, similar al churrasco o flanco aunque menos tierno que los cortes de alta calidad. Su sabor es exquisito cuando se marina y se asa en la parrilla. Tiene una buena presentación en la mesa y cortado en tiras finas, resulta perfecto para la elaboración de fajitas y tacos. Estos cortes, se benefician especialmente de los adobos de cerveza, ya que el ácido contenido en ella, ayuda a descomponer la proteína de la carne, haciéndola más tierna y digestiva.
Utiliza una olla a presión. Otra fantástica manera de sacar el máximo provecho de las piezas de carne menos tiernas es la cocina con olla a presión. El método de cocción hermético propio de las ollas a presión ayuda a preservar el jugo natural de las carnes, convirtiendo económicos cortes de carne en auténticos manjares para el paladar. Por otro lado, la olla a presión minimiza el tiempo, la temperatura y el agua utilizados durante la cocción, factores clave en la conservación de los nutrientes de los alimentos.
Suscríbete a nuestra newsletter y recibe un
en tu primera compra